Sumario Sangriento de la Pequeña Estefanía

El detective Peretti debe hacerse cargo de un asesino en serie que está sembrando el terror en la ciudad. Poco a poco, se dará cuenta de que estos crímenes están relacionados de alguna forma con el secuestro y asesinato de una niña ocurrido tiempo atrás.

Si alguien quisiera iniciarse en el giallo y me preguntase por dónde empezar, le diría, sin duda, que por Sumario Sangriento de la Pequeña Estefanía. Ya no es solo que funcione de maravilla como thriller whodunit, sino que además incluye todos los elementos concentrados que hacen de este subgénero lo que es o suele ser. Tenemos asesinatos truculentos y sangrientos, un psicópata con guantes negros, algún desnudo innecesario, un estilo visual extravagante, una sorprendente revelación final y, sí, justo cuando piensas que ya nadie va a usar una navaja de afeitar como arma homicida para rizar el rizo, alguien va y usa una navaja de afeitar como arma homicida. Lo que quiero decir es que estamos ante un giallo puro como un diamante, completísimo, que concentra todos los tropos del subgénero. Esto es curioso porque su director, Tonino Valerii, centró su carrera casi exclusivamente en el western (suyos son títulos tan interesantes como Mi Nombre es Ninguno, codirigida por Sergio Leone, y El Día de la Ira), y cuando decide incursionar en un género tan alejado de su zona de confort, el resultado es redondo.

Al contrario de otros títulos similares de la época, mucho más toscos y torpes, Valerii aquí rueda de maravilla, con ritmo y generando constante interés en lo que se nos cuenta, y se rodea de actores que, en su mayoría, hacen un trabajo notable, destacando nuestra Lola Gaos. De esta forma, Sumario Sangriento de la Pequeña Estefanía rezuma una calidad técnica y artística que en otros giallos se echa de menos.

Sumario Sangriento de la Pequeña Estefanía va oscilando en diferentes direcciones. Empieza como un slasher barnizado de Hitchcock y continúa como un turbio thriller apoyado en la crónica negra tristemente cercana como puede serlo el secuestro y asesinato de un niño, y todo ello pasando por momentos clave en los que la historia se tiñe de terror, sobre todo cuando el asesino hace acto de presencia (lo cual sucede bastante a menudo. Sumario Sangriento de la Pequeña Estefanía es un extenso y variado catálogo de muertes) de forma brutal y sangrienta. Atención a la escena de la excavadora y, sobre todo, a la de la radial. Lo cierto es que todos estos elementos son fáciles de encontrar en casi cualquier giallo estándar, pero el caso es que aquí todo está tratado de forma directa y brutal, mientras que en otros casos (no en todos, claro está) suele optarse por un uso más estilizado de la violencia, incluso cuando la sangre mana a chorros.
Tampoco podía faltar otro gran elemento típico del giallo: la trama retorcida y enrevesada que se resuelve, en este caso, de forma eficaz y efectista (como debe ser). Aunque tal vez el momento que provoca que a nuestro protagonista se le encienda la bombilla y ate los cabos que descifren el misterio, esté algo forzado (me refiero a cierto momento con un espejo y una mujer enfadada). Pero no seré yo quien se queje de algo así en un giallo. Es parte del juego, y si entras debes saber cuáles son las reglas de estos thrillers a la italiana.

En definitiva, una sorpresa realmente agradable que nos recuerda que no todo es Mario Bava o Dario Argento.

Por Narciso Piñero

Me alimento de cine, libros, tebeos y buena música. Autor de dos novelas: Juggernaut y Jugando con Claudia. Escribo críticas y artículos de cine donde me dejan.

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