Crónica Sitges 2019 (II): Bliss, Guns Akimbo, El Faro…

Dejar el Festival de Sitges atrás conlleva encarar una realidad harto terrorífica y procesar todos los títulos vistos en Auditori, Retiro, Prado, Tramuntana o Brigadoon. Títulos variados para todos los gustos, unos mejores que otros, y que, de una forma u otra, alimentan el género que tanto nos gusta. Vamos a repasar a continuación -a lo largo de varias crónicas- todas las películas que tuvimos la ocasión de ver en Sitges 2019 durante once días de ensueño:

BLISS (2019, Joe Begos)

Una mujer hará todo lo que sea necesario para completar lo que ella considera su gran obra maestra, aunque para ello tenga que adentrarse en un mundo de sexo, droga y asesinatos en la periferia de la ciudad de Los Ángeles.

Crítica completa aquí. Bliss termina siendo un inolvidable descenso a los infiernos que devuelve la vida a un subgénero sobreexplotado hasta la extenuación. Su exceso podrá repeler a algunos espectadores, pero todos aquellos que terminen entregándose al poder de la sangre descubrirán una pequeña maravilla de las que se recuerdan durante años. Con su mejor película, Joe Begos ha logrado crear una montaña rusa de la que uno nunca quiere bajarse. En Sitges, el pase de noche causó furor. 8/10

VIVARIUM (2019, Lorcan Finnegan)

Una pareja que busca el hogar perfecto se encuentra atrapada en un misterioso barrio de casas idénticas, parecido a un laberinto.

Seguro que el mismísimo Rod Sterling hubiera disfrutado de lo lindo con esta modesta historia de ciencia ficción que podría pasar perfectamente como un episodio extendido de La Dimensión Desconocida. Lo cierto es que el segundo film de Lorcan Finnegan no esconde muchas sorpresas, pero es en el camino hacia lo inevitable –acostumbrarse al bucle que supone vivir en esa urbanización ideal y solitaria- donde se adivinan los momentos más perturbadores, divertidos e inquietantes del relato. Y si Vivarium funciona tan bien es gracias a la entrega de Imogen Poots, cuya Gemma es desde ya uno de sus roles más satisfactorios. 6/10

RIOT GIRLS (2019, Jovanka Vuckovic)

En un 1995 distinto al que la humanidad realmente vivió, una misteriosa enfermedad ha borrado del mapa a todos los adultos. En esta nueva era, dos clanes luchan entre sí para ocupar distintos territorios, recursos y, sobre todo, para lograr sobrevivir.

Reinterpretación millenial de El Señor de las Moscas, torpe y fallida en su intento de aportar algo distinto a una historia que hemos visto en mil ocasiones y de todas las formas posibles. Hay buenísimas intenciones en el debut cinematográfico de Jovanka Vuckovic (XX), pero ni sus personajes resultan de interés ni su tono es claro y conciso, inconvenientes importantes a tener en cuenta. Tal vez si el film hubiera optado por ser una fiesta sin pretensiones en lugar de apostar por el toque solemne, solo tal vez, las cosas hubieran sido distintas. 4/10

GUNS AKIMBO (2019, Jason Lei Howden)

Miles) se siente atascado en la vida: su trabajo no tiene futuro y sigue enamorado de su exnovia Nova. Un día descubre que un grupo de mafiosos llamado «Skizm» planea celebrar una peligrosa competición que reúne a extraños de distintos puntos de la ciudad con el propósito de comprobar cuál de ellos logra una mayor cantidad de espectadores online. Aunque al principio tiene dudas, pronto descubre que Nora ha sido secuestrada por Nix, un grupo armado que participa en el concurso, por lo que Miles decide dejar atrás sus miedos para participar en el torneo.

¿Quién necesita historia cuando tiene a Daniel Radcliffe (Harry Potter, Horns, Swiss Army Man) en bata, calzoncillos, zapatillas de oso y, lo más alucinante, con dos pistolas ancladas a sus manos? Así es Guns Akimbo, una montaña rusa que, afortunadamente, jamás echa por tierra su naturaleza desenfadada; Jason Lei Howden (Deathgasm) ha recogido mundos y tramas de Perseguido, Gamer o Los Juegos del Hambre para alimentar una fantasía videojueguil que hará vibrar a todo aquel que busque desconectar o, por qué no, aplaudir toda clase de burradas. Como ya sucediera en Ready or Not (Noche de Bodas), la presencia de Samara Weaving hace subir enteros a un film que hizo que el público de Sitges aplaudiera incluso con las orejas. 8/10

THE LIGHTHOUSE: EL FARO (2019, Robert Eggers)

Ambientada a finales del siglo XIX, cuenta la historia de dos fareros que trabajan juntos en una misteriosa isla perdida de Nueva Inglaterra.

Que Robert Eggers (The Witch) es uno de los realizadores más interesantes de los últimos tiempos es algo que termina de confirmarse en The Lighthouse (El Faro), un descenso a la locura absoluta con ecos de Lovecraft, Tarr y Lang que no necesita artificios de ningún tipo para meterse debajo de la piel. Esta feroz mirada sobre los límites del individuo común es defendida a muerte por Willem Dafoe y Robert Pattinson, cuya química traspasa la pantalla y se adivina más grande que la vida. Al final, el terror no reside en el mar, ni en la soledad; al final, lo que da más miedo somos nosotros. Maravillosa. 9/10

BODIES AT REST (2019, Renny Harlin)

En mitad de la noche, unos intrusos armados irrumpen en una morgue buscando un cadáver relacionado con un crimen reciente.

Renny Harlin (Pesadilla en Elm Street 4, Jungla de Cristal 2, Máximo Riesgo) vuelve al cine de acción que tan bien se le da, esta vez en terreno asiático. Todo lo que veremos en Bodies at Rest lo hemos visto mil veces, siendo la saga de John McClane su referente más cercano. Harlin no pierde ni un segundo en ponernos en situación y en hacernos pasar un buen rato, que es el objetivo de la película. Modesta, pero mejor que otros celebrados actioners contemporáneos. 7/10

EL HOYO (2019, Galder Gaztelu-Urrutia)

El futuro, en una distopía. Dos personas por nivel. Un número desconocido de niveles. Una plataforma con comida para todos ellos. ¿Eres de los que piensan demasiado cuando están arriba? ¿O de los que no tienen agallas cuando están abajo? Si lo descubres demasiado tarde, no saldrás vivo del hoyo.

Las alabanzas al debut de Galder Gaztelu-Urrutia estuvieron más que justificadas. Hablamos de un film que, en base, podría haberse limitado a un clon hueco de Cube (de Vincenzo Natali, que también ha presentado Bajo la Hierba Alta este año), pero que elige ser una inteligente metáfora sobre la solidaridad imposible cuyas lecturas son casi interminables. Una muy agradable y divertidísima sorpresa que salió de Sitges con cuatro galardones, incluido el de Mejor Película. 8/10

JUDY AND PUNCH (2019, Mirrah Foulkes)

En el anárquico pueblo de Seaside, los marionetistas Judy y Punch hacen todo lo posible por volver a tener éxito con su espectáculo. Aunque el show no tarda en convertirse en un éxito gracias a las increíbles habilidades de Judy en su oficio, la desmedida ambición de Punch y su gusto por el alcohol dan como resultado una inevitable tragedia… De la que Judy decide vengarse. 

¿Qué pasaría si Tim Burton hubiera dirigido Kill Bill con brujas de por medio? Rebajando un poco las expectativas, quizá hubiera salido algo como Judy and Punch, un film ligero y simpático al que menos metraje no le hubiera sentado nada mal. Se adivinan ciertos problemas con el tono del film, que no sabe hacia dónde dirigirse, especialmente en el acto final. Mia Wasikowska salva los muebles con solvencia. 6/10

AMIGO (2019, Óscar Martín)

Después de un grave accidente, David decide llevarse a su mejor amigo Javi y cuidarlo. Sin embargo, no pasa mucho tiempo antes de que salgan a la superficie las peleas entre los dos, dejando al descubierto una relación envenenada y homicida, más cercana a la locura que a la amistad que parecen tener.

Todo aquello en lo que intervengan Javier Botet y David Pareja merece nuestra atención, y Amigo no es para menos. La química de ambos actores –entregados al cien por cien a sus papeles- hacen del reverso tenebroso de Intocable una estupenda e incómoda ficción de humor negro que no teme explotar en los momentos más álgidos, aquellos donde, en cuestión de segundos, el cachondeo da paso al terror puro y duro. Como estudio de las heridas físicas y emocionales, la primera película de Óscar Martin tiene mucho que decir. Una pequeña joya a descubrir. 7/10

Este mismo día tuvimos la ocasión de disfrutar en el Auditori de Sitges de la increíble restauración en 4K de El Descuartizador de Nueva York, el giallo de Lucio Fulci estrenado en 1982 y que puede adquirirse aquí.

Primera parte de nuestra crónica de Sitges

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