Crítica: ‘La Momia’ (2017, Alex Kurtzman)

A pesar de estar enterrada en una tumba en lo más profundo del desierto, una antigua princesa cuyo destino le fue arrebatado injustamente, se despierta en la época actual, trayendo consigo una maldición que ha crecido hasta límites insospechados con el paso de miles de años. 

Director: Alex Kurtzman.
Reparto: Tom Cruise, Russell Crowe, Annabelle Wallis, Sofia Boutella, Jake Johnson, Courtney B. Vance, Marwan Kenzari, Javier Botet, Shina Shihoko Nagai, Solomon Taiwo Justified, Emily Ng, Jason Matthewson, Dylan Smith, Rez Kempton.

Esta revisión de La Momia podría haber supuesto un magnifico reencuentro con ese personaje clásico que tan buen recuerdo había dejado en la historia del cine. Tenía toda las claves para triunfar: un reparto de bandera (con Tom Cruise y Russell Crowe a la cabeza) y el despegue del Dark Universe, ¿feliz? unión de los monstruos clásicos de Universal en una estrategia similar a la implementada por Marvel o DC. Sin embargo, visto lo visto, no ha significado más que su enterramiento. Porque si vuelve en este plan, apaga y vámonos. 

La Momia de Alex Kurtzman es una cinta de acción para, por y de Tom Cruise, con una correcta primera media hora, un ritmo y una puesta en escena más que aceptable que se va diluyendo conforme avanza el metraje. Su guión, poco consistente, poco o nada aporta al género ni a la mitología del personaje. Además de ser una mala película de terror es también una mala película de aventuras; esperad ustos previsibles y bromas que no hacen ninguna gracia.

Hecho en falta muchas cosas en esta película, pues no puedo evitar compararla con La Momia de Stephen Sommers. La historia principal, aquella que nos situaba en los orígenes de La Momia en el antiguo Egipto hace más de 30 siglos, no es más que un espejismo del trabajo de Sommers. Aunque los flashbacks del pasado son bastante salvables, en ningún momento consigue transmitirnos la sensación de los antiguos tiempos o de la crueldad egipcia como sí ocurriría con la película de 1999. Y sin apartarnos de ella, una película divertida y entretenida, echamos en falta a un héroe carismático como el que interpretaba Brendan Fraser.

El reparto lo completan Anabelle Wallis (Peaky Blinders) como Jenny, el lamentable romance de Cruise en la película y una desaprovechadísima Sofia Boutella (Kingsman), que se pasea por la pantalla sin pena ni gloria.

La Momia comete algunos errores muy claros. Siendo la primera entrega de una nueva franquicia, los guionistas han intentado presentarnos varios personajes (caso de Russell Crowe y su Dr. Jekyll) que siento, han metido con calzador, pretendiendo entre otras cosas mezclar géneros de forma desacertada. El resultado es, salvando la primera media hora de metraje, una cinta sosa y no demasiado entretenida.

Los artífices del Dark Universe deberán centrarse en contar buenas historias, porque si no, mucho me temo que esta nueva odisea no terminará en buen puerto…

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