10 bandas sonoras imprescindibles del cine de terror

El buen cine de terror parte con la atmósfera. Es el trabajo de cualquier director que se precie como tal. Tenernos a la defensiva, dejarnos vulnerables a lo espeluznante mientras nuestras pulsaciones se aceleran estrepitosamente. Y para hacer eso cuentan con todo lo que ofrece el medio cinematográfico. Iluminación para hacer que temamos a las sombras,  localizaciones terroríficas, el relámpago repentino, el ensordecedor trueno,  la puerta que chirría, el suelo que cruje al pisarlo… y una infinidad de recursos cada ver más elaborados.

Y la música.

Muchas películas de terror se han hecho en la historia, pero pocas han conseguido ese sello propio. Esa marca musical que identifica a la película mucho más, incluso, que cualquier imagen o personaje. Un tema que cada vez que lo escuchamos nos hace pensar, irremediablemente, en determinada película a la vez que nos pone la carne de gallina.

A veces, esa música es indiscutiblemente terrorífica. Llena de instrumentos que evocan lo ominoso, acordes chillones y violentos y notas graves sostenidas. Otras veces, el terror llega por otro lado, con música que se vuelve tenebrosa en cuanto le agregamos el contexto. Así, una inocente canción de cuna puede transformarse en sinónimo de lo diabólico. Sea como sea, la música termina fusionándose para siempre a las imágenes que acompaña.

A continuación, diez BSO del cine de terror que considero imprescindibles:

10.- LA SEMILLA DEL DIABLO (Roman Polanski, 1968)

Una pacífica canción de cuna cantada por la protagonista Mia Farrow es el ejemplo perfecto para mostrar como una dulce canción puede tornarse tétrica y angustiosa con el contexto adecuado.  Aunque el compositor polaco Krzysztof Komeda no puede evitar incluir acordes siniestros para recordarnos que esto no va a ser un paseo por el parque. Inolvidable.

 

9.- VIERNES 13 (Sean S. Cunningham, 1980)

Al compositor Harry Manfredini le pidieron una música escandalosamente terrorífica para hacer saltar a los espectadores de sus asientos, algo que evocara cuchilladas  y griterío. Pero él fue más allá y agregó un par de sonidos a su banda sonora. Un susurro con eco, que terminó transformándose en sinónimo de la presencia del asesino.

 

8.- POLTERGEIST (Tobe Hooper, 1982)

Es muy probable que si alguien escucha este tema sin saber su relación con la película no pueda imaginar que se trate de un clásico del cine de terror. Posiblemente piense que se trata de una película infantil o un anuncio navideño. Sin embargo, precisamente es eso lo que hace terroríficamente inolvidable esta composición. Esa “inocencia” con la que Jerry Goldsmith quiso impregnar la canción para después llevarnos a la oscuridad absoluta mezclando los peores horrores inimaginables con la ternura infantil de la protagonista.

 

7.- PESADILLA EN ELM STREET (Wes Craven, 1984)

https://www.youtube.com/watch?v=i-_Xx9Dn0aI

Charles Bernstein fue el primer compositor de toda la saga. Fue escogido por el propio director del film, Wes Craven, y compuso una banda sonora con un sonido típico de la época, utilizando sintetizadores en lugar de una orquesta convencional, y añadiendo efectos sonoros dentro de los temas para lograr transmitir algo del horror de las pesadillas que los protagonistas sufrían en pantalla.

 

 

El tema principal es uno de los más reconocibles de toda la banda sonora y ya ha quedado asociado al personaje principal. Cada vez que oímos dicho tema podemos sentir el aliento de Freddy en nuestro cogote. Sin lugar a dudas, no es recomendable escucharla antes de ir a dormir.

También merece una mención en especial la inquietante canción de las niñas saltando a la cuerda. Unas estrofas que han conseguido convertirse en un elemento  significativo de la saga.

 

6.- LA PROFECÍA – Richard Donner, 1976


Jerry Goldsmith
volvió a hacer de las suyas con la composición de este legendario tema. Richard Donner sabía perfectamente que necesitaba una banda sonora que no pasara desapercibida y acertó de pleno con la elección de Goldsmith. De hecho, este éxito fue refrendado con un Oscar.

Es una banda sonora de terror pleno con coros en latín que cantan al mismísimo Satanás. Esta canción consiguió que una película que no daba especial miedo ascendiera al status de clásico absoluto del cine de terror.

 

5.- EL RESPLANDOR (Stanley Kubrick, 1980)

Con esta banda sonora, Stanley Kubrick consigue que, con sólo escuchar los créditos que abren El Resplandor, se te anude el estómago. Con un “temazo” que logra mezclar en siniestra armonía el oscuro poder sobrenatural con la demencia del personaje de Jack Nicholson. Sin duda, se trata de uno de los grandes hitos del terror cinematográfico de la historia.

 

4.- TIBURÓN (Steven Spielberg, 1976)

Da igual el tiempo que pase desde que John Williams creara este icónico tema. Desde entonces, nuestros baños en la playa han tenido y tendrán banda sonora. Estamos ante una obra maestra que consigue mostrar la grandeza del tiburón asesino mejor que cualquier efecto especial. Una música que hace que la angustia crezca exponencialmente en nuestro interior a medida que el depredador se acerca a su presa. Muy pocas películas tienen una banda sonora tan asociativa y mítica como Tiburón.

 

3.- EL EXORCISTA – William Friedkin, 1973

William Friedkin encargó dos bandas sonoras a sendos compositores para este clásico del terror, entre ellos Lalo Schifrin. Pero eran tantas sus exigencias que terminó desechando las dos. Finalmente, compuso la banda sonora con temas preexistentes de distintas fuentes. La más característica, sin duda, Tubular Bells del inglés Mike Oldfield. Aunque originalmente era parte de un álbum de estudio de rock progresivo, su asociación con la película “más aterradora de todos los tiempos” transformaron al tema en un icono siempre ligado a la posesión diabólica, las niñas insolentes y los sacerdotes heroicos. No creo que pueda escucharse su tema principal sin sentir un gélido escalofrió.

 

2.- LA NOCHE DE HALLOWEEN (John Carpenter, 1978)

https://www.youtube.com/watch?v=BI0QNdIi508

Estamos, a mi juicio, ante la mejor banda sonora de su generación y una de las mejores de la historia del cine. Curiosamente, estuvo a punto de solo ser una sucesión de diálogos y silencios. Sin embargo, Las críticas que recibió en los pases previos por no incluir una banda sonora  llevaron a John Carpenter a añadir una partitura a última hora. La compuso, grabó y montó en cuatro días, improvisando directamente sobre el montaje final. El resto, como suele decirse, ya es historia.

 

1.- PSICOSIS (Alfred Hitchcock, 1960)

 

Es muy probable que la mítica escena de la ducha deba gran parte de su grandeza a las afiladas cuerdas del compositor Bernard Hermann, que acompañan a cada puñalada con una fuerza descomunal. Para este emblemático momento, Hermann solo usó violines puesto que, en su opinión, se trata del instrumento que más se asemeja a la voz humana. Esa parte en concreto de esta fantástica banda sonora siempre la relacionaremos con la locura, la demencia y el asesinato. La corona del cine de terror.

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